7. Reflexión acerca de la evaluación

 

 

 

 

 

La visión que tenía de la evaluación antes de comenzar a indagar más a profundidad era muy sesgada, debido a que, no había considerado todas las implicaciones que puede ocasionar una evaluación malograda, en la vida de un estudiante. Desde mi rol como profesora muchas veces no me detuve a pensar en cuán importante podría ser para un estudiante, la planificación de su evaluación y creo que este aspecto estaba muy ligado a mis experiencias evaluativas  como estudiante.

Por otra parte, debo reconocer que sí conocía y practicaba la evaluación diagnóstica, la evaluación sumativa y la evaluación formativa, pero considero que  en las dos instituciones en las que trabajé, se le daba mayor prioridad a la evaluación sumativa. Esto, debido a que en Latinoamérica los sistemas educativos suelen centrarse más en los aspectos cuantitativos, de modo que, dejan a un lado  elementos como  la planificación de la evaluación continua. Un tipo de evaluación que es esencial para construir una evaluación justa y elaborada.

De modo, que puedo decir que las creencias con respecto a la  educación, constituyen un papel primordial en la evaluación. La conceptualización de la evaluación se percibe de una manera distinta, según las diferentes visiones y enfoques educativos. En consecuencia, se actúa de acuerdo a ciertas creencias educativas. Por ejemplo, cuando un profesor se  enfrenta a preguntas como: ¿Para qué se evalúa?¿quién evalúa?¿ cómo se evalúa?¿ a quién? ¿dónde? ¿qué se evalúa? (Monereo & Gómez, 2009, p.13-14 ). Su respuesta y su accionar será de acuerdo a 2 perspectivas: una evaluación subjetivista y una evaluación constructivista. Lo interesante de estas dos teorías es presenciar que (desde la perspectiva constructivista) la evaluación ya no depende solamente del profesor o tutor , se elabora en conjunto, teniendo en cuenta las necesidades del alumnado y dándole un papel activo.

En otro orden de ideas, para mí un aporte muy grande fue aprender que se deben tener en cuenta  los conceptos básicos en evaluación, para desarrollar una valoración de calidad.  Esto amplió mi visión para realizar buenas prácticas en evaluación. Entre las nociones  que aprendí en clase se encuentran: la validez, la fiabilidad, la autenticidad, la interactividad, el impacto y la practicidad (Bachman & Palmer 1996).

Otro aspecto que me pareció destacable es elegir qué evaluar, porque de este aspecto dependía la dificultad de la evaluación, como decía el punto 6 del texto 10 ideas clave. Evaluar para aprender de Sanmartí (2007): “La función calificadora y seleccionadora de la evaluación también es importante, y  sus resultados  dependen en buena parte de la calidad de la evaluación-regulación realizada a lo largo de los procesos de enseñanza y aprendizaje” (p,2).

Una evaluación completa  considerará cada una de estas cuestiones, las cuales van ligadas a la ética de la evaluación. Esta influye a nivel social, puesto que dependiendo de las decisiones que tomemos como docentes habrán implicaciones  en nuestro alumnado, sus familias, su perspectiva de la educación y de la evaluación. Las notas cuantitativas que demos a cada estudiante tienen consecuencias en su pensar y en su actuar y este impacto puede ser positivo o negativo.

 

Otro elemento que es muy importante, es la existencia de organizaciones que se encargan específicamente de estandarizar la evaluación para que sea de calidad. Entre estos, encontramos entidades como: EALTA, ALTE, SICELE, ACLES las cuales son importantes para agrupar criterios de evaluación y que exista fiabilidad en las pruebas estandarizadas. Por ejemplo los exámenes DELE.

La realidad de la evaluación en el aula es que se compone de muchos elementos y para que sea de calidad, se deberían cumplir con una serie de parámetros mínimos. Una evaluación completa, no solo dependen del profesor;  sino del alumnado, de las instituciones educativas, de la sociedad en general. Si existe sincronía entre los elementos anteriormente mencionados, también existirán buenas prácticas evaluativas.

 

Referencias.

Bachman, L. F., Lyle, F., & Palmer, A. S. (1996). Language testing in practice: Designing and developing useful language tests (Vol. 1). Oxford University Press.

 

Monereo, C., Castelló, M., & Gómez, I. (2009). Capítulo 1. La evaluación como herramienta de cambio educativo: evaluar las evaluaciones. Pisa como excusa. Repensar la evaluación para cambiar la enseñanza, 1-21.

 

Sanmartí, N. (2007). 10 ideas clave: Evaluar para aprender. Colección ideas clave (España).

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WHAT PEOPLE SAY

¿Para qué se evalúa?¿quién evalúa?¿ cómo se evalúa?¿ a quién? ¿dónde? ¿qué se evalúa? (Monereo & Gómez, 2009, p.13-

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